lunes, 1 de abril de 2019

Real


Días de cama,
noches sin sabanas,
lagrimas olvidadas.

Ella dijo:
contigo a mi lado,
ya no sabe a pecado.

Cada instante,
sin recordar,
algún desencanto.

Y después,
ya no había,
ni siquiera oscuridad.

Al final,
todo fue tan real,
que se acostumbró el miedo,
cualquier razón, mi delirio,
esa pasión,
hasta el corazón…

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